10 preguntas que debes hacer antes de contratar a alguien para tu sitio web
Un cliente llegó a mí sin poder cambiar una foto en su propio sitio. Pagó por él meses antes, pero el dominio y las credenciales quedaron a nombre de quien se lo construyó. El problema no era el diseño. Era que nadie preguntó lo importante antes de firmar.
Estas son las preguntas antes de contratar sitio web que debería hacer cualquier dueño de negocio, sin importar el país o el sector, antes de contratar a un desarrollador, un freelancer o una agencia. Úsalas como filtro. Incluye a JhonDev en esa evaluación.
Por qué estas preguntas antes de contratar sitio web importan más de lo que crees
El error no se nota el día de la entrega. Se nota tres meses después, cuando necesitas cambiar un precio, agregar un producto o mover el sitio a otro proveedor, y descubres que no puedes.
El daño tiene dos capas. La primera es visible: pagaste por algo que no controlas del todo. La segunda es la que más cuesta: pierdes tiempo de negocio mientras negocias de vuelta lo que ya era tuyo, o mientras reconstruyes desde cero porque nadie te entrega el código. Un negocio bueno no debería perder terreno frente a la competencia solo porque su web quedó atrapada en el proveedor equivocado.
¿Cuáles son las fases del proyecto y cuánto toma cada una?
Un proceso serio se describe en fases concretas, con fecha estimada para cada una: diagnóstico, propuesta, construcción, entrega. Si la respuesta es “depende de los ajustes” sin cronograma, no hay proceso detrás.
Pide un documento con las fases, el entregable de cada una y el momento en que apruebas antes de que se siga avanzando. Sin ese mapa no sabes cuándo termina el proyecto ni qué vas a recibir.
¿Con quién voy a hablar durante el proyecto?
El contacto cambia con frecuencia después de la etapa comercial. Cotizas con una persona y el proyecto lo ejecuta otra que nunca conociste. Pregunta quién es tu punto de contacto fijo y con qué frecuencia vas a ver avances, y por qué canal: reunión semanal, tablero de seguimiento, correo con resumen.
En mi caso hablas conmigo antes de firmar y hablas conmigo durante la construcción. No hay traspaso a un junior que no conoces, ni instancias de aprobación que aparecen sobre la marcha.
¿El dominio, el alojamiento y el código quedan a mi nombre?
Este es el punto más importante y el que menos se pregunta. El registro del dominio debe quedar a tu nombre desde el primer día, no a nombre de quien te lo construye. Lo mismo aplica al alojamiento y a las credenciales de administrador.
Alguien que “gestiona” tu dominio sin transferírtelo no te está haciendo un favor. Te está atando a seguir pagándole aunque quieras irte.

¿Me entregan los archivos y accesos completos al finalizar?
Una entrega completa incluye código fuente, credenciales del gestor de contenidos, acceso a Analytics y a Search Console. Un sitio publicado sin lo demás no es tuyo del todo.
Condicionar esa entrega a que sigas pagando un contrato de mantenimiento es presión disfrazada de servicio. Pide que la entrega de accesos quede en el contrato, sin condiciones adicionales.
¿El posicionamiento en Google está integrado desde el diseño?
El posicionamiento en Google no se agrega al final. Se construye desde la arquitectura del sitio: estructura de URLs, velocidad de carga, diseño que funciona en el celular, indexación correcta. Google publica sus propios criterios de posicionamiento y son gratis de consultar.
Si te lo presentan como un servicio aparte con costo adicional, el sitio nace sin base para posicionar. Corregirlo después cuesta más que hacerlo bien desde el inicio. Mi proceso de SEO en Bogotá parte de esa misma idea.

¿Cómo van a medir si el sitio cumple el objetivo del negocio?
Un sitio profesional tiene métricas definidas antes de publicarse: tráfico, formularios enviados, posiciones en Google. Pregunta qué herramientas se usan y si tienes acceso directo desde el día uno.
Un sitio sin analítica configurada es un negocio sin caja registradora. No sabes si estás vendiendo o perdiendo.
¿La inversión es fija o puede subir en el camino?
El número importa menos que si ese número está atado a un alcance escrito. Una propuesta sin desglose de páginas, funciones y revisiones incluidas abre la puerta a cobros adicionales sin límite.
Con JhonDev el modelo es precio fijo por proyecto, con alcance documentado. Si el presupuesto no da para todo, se ajusta el alcance. El precio no se toca.
¿Qué debe tener el contrato antes de firmar?
No necesitas ser abogado, pero sí necesitas ver estos puntos por escrito: propiedad del código y el diseño, condiciones de entrega de accesos, qué genera costo adicional y bajo qué proceso, garantía de corrección de errores después del lanzamiento, condiciones de terminación. En Colombia, la cesión de derechos sobre el código debe quedar explícita por escrito; sin esa cláusula, quien lo programó conserva la titularidad aunque tú hayas pagado.
Si algo de esto falta, pídelo antes de pagar el primer peso.

¿Qué incluye el soporte después de publicar?
El trabajo no termina el día que el sitio queda en línea. Un buen soporte cubre corrección de errores sin costo por un período definido, y te enseña a manejar tu propio contenido sin depender de nadie.
Yo grabo un video corto mostrando cómo cambiar precios y fotos apenas entrego. Es parte del alcance, no un favor.
¿Puedo ver resultados verificables de proyectos parecidos?
Un portafolio con capturas bonitas y sin contexto no dice nada. Los casos reales muestran el problema, lo que se hizo y la cifra de resultado: meses hasta posicionar, aumento en contactos, clientes que puedes confirmar en Google.
Diez meses posicionando a la Doctora Capilar, de no aparecer en buscadores a estar primera en su ciudad. Tres años trabajando con Moksha Universal en landings y CRM. Puedes revisar estos y otros casos completos antes de decidir con quién trabajar.
Qué hacer si ya firmaste sin preguntar esto
Si ya pasaste por alguna de estas señales y el sitio está en marcha, todavía hay salida. Primero, pide por escrito el acceso al dominio y al hosting citando que eres el titular del servicio: la mayoría de los proveedores lo entregan cuando se les pide de forma directa y documentada. Segundo, si el proveedor se niega, la información de registro del dominio queda pública en WHOIS y desde ahí puedes iniciar el reclamo formal con el registrador. Tercero, si el problema es el código, revisa si tu contrato menciona cesión de derechos; si no la menciona, esa es la primera cláusula que negocias en el siguiente proyecto, no en este.
No es una situación cómoda, pero tiene arreglo. Lo que no tiene arreglo fácil es seguir operando sin saber quién controla tu propio sitio.
En resumen: las preguntas antes de contratar sitio web
Antes de contratar a quien te haga el sitio, pregunta por fases y plazos, por quién será tu contacto, por la propiedad del dominio y el código, por el posicionamiento desde el diseño, por las métricas, por el precio fijo con alcance escrito, por el contrato, por el soporte y por resultados verificables. Si la respuesta a más de dos preguntas es vaga, sigue buscando.
Cuando quieras, la encendemos.